La pintoresca ciudad medieval de Kutná Hora, situada a unos 60 km al este de Praga, forma parte del Patrimonio Mundial de la UNESCO. Debe su belleza y su antigua riqueza a las minas de plata locales, que se explotaron con mayor intensidad en los siglos XIV y XV. En aquella época, la ciudad rivalizaba incluso con la propia Praga en términos de importancia económica y cultural.
Durante esta visita podrá ver muchos lugares interesantes e impresionantes: la singular catedral gótica de Santa Bárbara, patrona de los mineros, Hrádek, un edificio que tiene una relación directa con el pasado minero de la ciudad, la Corte Italiana (Vlašský dvůr), que originalmente albergaba una ceca real que producía "grosch", la moneda única de la Europa Central medieval, y la fuente gótica.