František Bílek construyó su villa-estudio en el distrito praguense de Hradčany en 1910 y 1911 según sus propios planes y diseños. Bílek era principalmente un escultor y artista gráfico, pero su enfoque religioso del arte le orientó gradualmente hacia la necesidad de crear entornos complejos en los que sus obras encontraran una función y un papel múltiples, cumpliendo así la visión de Bílek de espiritualizar la vida humana. Su arquitectura estaba motivada principalmente por las ideas.
En opinión de Bílek, la villa de Praga debería expresar "la vida como un campo lleno de espigas maduras, que nutre a nuestros hermanos cada día. Muchas espigas se agrupan en gavillas: columnas. Algunas columnas permanecen inacabadas porque no sostienen nada". La planta segmentada puede leerse como el trazo de una guadaña cosechando grano, mientras que la llamativa forma de las columnas debería recordar a la arquitectura de los antiguos templos egipcios. El ladrillo crudo y la piedra tosca acercan la arquitectura a la naturaleza y al trabajo humano. El interior, irregularmente articulado, está dominado por el alto estudio como centro natural de trabajo y espiritual del edificio.
La Villa Bílek está en posesión de la Galería de la Ciudad de Praga desde 1963. La exposición permanente, inaugurada recientemente, presenta las obras de arte de Bílek de la etapa suprema de su desarrollo artístico junto con el mobiliario interior original.